EJEMPLO:
Anécdota
Recuerdo muy bien aquella vez que aprendí a
controlar mis poderes, estaba cursando el III de kínder en la escuela
“Marcianopolis Kindergarden”.
La primera ocasión que intente volar me caí en
un tanque lleno de asqueroso jugo de almeja con cebolla el olor me quedo por
cinco días la verdad es que a mí se me hizo asqueroso haber aterrizado ahí,
pero al parecer tanto a los marcianos y como a las marcianas no tanto, porque
eso usaban para hacer los perfumes allá en Plutón y era de los perfumes más
caros y cotizados ya que allá era difícil conseguir cebolla o almejas.
Las niñas marcianas me seguían a todos lados
llego un momento en que ya no podía ir a ninguna parte de manera privada, llego
un momento en que me enfadaron, me seguían al baño, a mi casa, a todos literal.
Entonces en un momento de ira les lance rayos láser a las marcianas que me
seguían las deje pelonas fue chistoso y a la vez me sentí culpable pero después
de los cinco días de olor ya jamás me volvieron a molestar afortunadamente.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario